lunes, 16 de julio de 2007

Como María Antonieta

Ambas son extranjeras, ambas llegaron a Versalles, una fue Reina, la otra es nuestra princesita.

Un día me tocó quedarme mañana y tarde con la Canela, mientras su madre se tomaba su merecido descanso. Aprovechamos de ir a Montgallet, el "San Diego" de los computadores (paseo netamente infantil) y a la vuelta se me olvidó darle una mamadera, se me chacreó la comida con cuchara... Enfin nadie nace siendo buen padre.



Resultado: pronto tuvimos que incorporar una sillita alta para que ella comiera, porque sino era imposible mantenerla tranquila más de 30 segundos. Aquí aparece en la cocina con árboles al fondo, y con un pollo belga en la mesa, listo para comérselo.



Sólo para fanáticos, un par de suplementos de moda: en el parque de la Villette, aparece con su regalón pantalón bombacho, que la Fer encontró en una tiendecilla cerca del mercado.



No hay comentarios.: