Lo fuimos a buscar a Paris, en una tienda que es un sueño para todo niño: un montón de tienditas temáticas: "muñecas", "lego", "armables", etc, en torno a una galería de vidrio en pleno Haussmann Paris 8. En el sector "vehículos" se subió a cuanta bicicleta pudo, pero le costó entender que a esta edad sus piernas son muy chiquitas para alcanzar los pedales, y que en realidad no sabe pedalear.

Secuencia mamá-hija en la plaza delante del Pompidou. Notar que le tiene agarrada la nariz a mamá, lo cual la hace reir mucho.


Los dientes tardan pero llegan: ya tiene como 8 y los siguientes se asoman.

Lo divertido es que Canela no se dio cuenta que nos llevamos el triciclo a la casa, hasta el momento de armarlo el día siguiente. Entre su cara llena de felicidad y la ensalada de frases que lanzó en un minuto, nos pusimos los dos a armar el triciclo.

Y lo fuimos a probar de una, al tiro, de inmediato.
"na-die-me-ba-ja" en subtítulos.

Esta es la clínica-policlínico donde va a nacer el o la herman@ de Canela. Se llama Clinique du Chateau de la Maye, y era un antiguo palacio del barrio. Queda como a 8 minutos en triciclo.
1 comentario:
Pequeeeeeña varios días sin internet en la casa y me he perdido de varias fotillos. Estás hermosa!
besos
Su
Publicar un comentario