sábado, 30 de agosto de 2008

Pompidou y el triciclo

Aquí no se celebra el día del niño, pero por una de esas casualidades Canela salió premiada con un triciclo (ya le había echado el ojo al de sus amigas en la plaza de la esquina).
Lo fuimos a buscar a Paris, en una tienda que es un sueño para todo niño: un montón de tienditas temáticas: "muñecas", "lego", "armables", etc, en torno a una galería de vidrio en pleno Haussmann Paris 8. En el sector "vehículos" se subió a cuanta bicicleta pudo, pero le costó entender que a esta edad sus piernas son muy chiquitas para alcanzar los pedales, y que en realidad no sabe pedalear.



Secuencia mamá-hija en la plaza delante del Pompidou. Notar que le tiene agarrada la nariz a mamá, lo cual la hace reir mucho.





Los dientes tardan pero llegan: ya tiene como 8 y los siguientes se asoman.



Lo divertido es que Canela no se dio cuenta que nos llevamos el triciclo a la casa, hasta el momento de armarlo el día siguiente. Entre su cara llena de felicidad y la ensalada de frases que lanzó en un minuto, nos pusimos los dos a armar el triciclo.



Y lo fuimos a probar de una, al tiro, de inmediato.
"na-die-me-ba-ja" en subtítulos.



Esta es la clínica-policlínico donde va a nacer el o la herman@ de Canela. Se llama Clinique du Chateau de la Maye, y era un antiguo palacio del barrio. Queda como a 8 minutos en triciclo.

1 comentario:

Susana dijo...

Pequeeeeeña varios días sin internet en la casa y me he perdido de varias fotillos. Estás hermosa!
besos
Su