lunes, 26 de febrero de 2007

Frente a Bercy

Se encuentra la biblioteca, que está unida ahora por un puente bastante conceptual. Desde la casa nos podemos ir caminando, y es un paseo entretenido por sus perspectivas y amplitud generosa. Al comienzo a Canela le molestó el sol parisino, que golpea la vista sin piedad (la costumbre del smog santiaguino?).



Luego de un vitrineo en la librería de MK2 con su padre (o sea yo!), incluyendo los clásicos "elle est très mignonne!" que le otorgan las señoras que se asombran con su inagotable necesidad de mirarlo todo, y con la primavera que dejaba bastante offside al invierno, los calcetines saltaron para que esos pequeños pies se refrescaran un poco.

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